Dra. Diana Gómez Salazar
Desgarro de menisco
Información médica y orientación práctica sobre esta especialidad.
Desgarro de menisco
El desgarro de menisco es una de las lesiones más frecuentes de la rodilla. Puede ocurrir por movimientos bruscos, actividad deportiva, traumatismos o desgaste progresivo asociado a la edad.
Los meniscos cumplen una función fundamental en la articulación, ayudando a distribuir cargas, absorber impactos y mejorar la estabilidad. Cuando se lesionan, pueden producir dolor, inflamación y limitación funcional.
¿Qué es el menisco?
La rodilla tiene dos meniscos:
- Menisco medial (interno)
- Menisco lateral (externo)
Son estructuras de fibrocartílago ubicadas entre el fémur y la tibia.
Su función es:
- Amortiguar impactos
- Distribuir cargas
- Mejorar estabilidad
- Proteger el cartílago articular
El daño de estas estructuras puede afectar el funcionamiento normal de la rodilla.
¿Cómo ocurre un desgarro de menisco?
Puede presentarse de forma traumática o degenerativa.
Causas frecuentes
- Giro brusco con apoyo del pie
- Cambios rápidos de dirección
- Sentadillas profundas
- Deportes de contacto
- Caídas
- Traumatismos directos
- Degeneración progresiva
En personas jóvenes suele ser traumático; en adultos puede relacionarse con desgaste.
Síntomas
Los síntomas dependen del tipo y tamaño del desgarro.
Manifestaciones frecuentes
- Dolor
- Inflamación
- Sensación de bloqueo
- Chasquidos
- Rigidez
- Limitación para doblar o estirar
- Sensación de falla
- Dolor al caminar
- Molestia al ponerse en cuclillas
Algunos pacientes refieren episodios en los que la rodilla se “traba”.
Tipos de desgarro meniscal
Existen diferentes patrones.
Según localización
- Menisco medial
- Menisco lateral
Según forma
- Longitudinal
- Radial
- Horizontal
- En asa de balde
- Complejo
- Degenerativo
El tratamiento depende del tipo y localización.
Diagnóstico
El diagnóstico requiere valoración clínica y estudios de imagen.
Examen físico
Se evalúa:
- Dolor localizado
- Inflamación
- Movilidad
- Bloqueo
- Maniobras específicas
Estudios complementarios
Pueden solicitarse:
- Radiografías
- Resonancia magnética
La resonancia permite identificar la localización y extensión del desgarro.
Tratamiento
Depende de:
- Edad
- Síntomas
- Tipo de lesión
- Actividad física
- Lesiones asociadas
Tratamiento conservador
En algunos casos puede indicarse:
- Reposo
- Hielo
- Antiinflamatorios
- Terapia física
- Fortalecimiento
- Rehabilitación
Se utiliza principalmente en lesiones pequeñas o degenerativas.
Tratamiento quirúrgico
Cuando el dolor persiste o existe bloqueo, puede requerirse cirugía.
Procedimientos
- Artroscopia de rodilla
- Sutura meniscal
- Meniscectomía parcial
- Reparación meniscal
La decisión depende del patrón del desgarro y la calidad del tejido.
Recuperación
La recuperación varía según el tratamiento.
Generalmente incluye:
- Control del dolor
- Rehabilitación
- Recuperación del movimiento
- Fortalecimiento
- Reintegración progresiva
El tiempo puede variar de semanas a meses.
¿Cuándo consultar?
Se recomienda valoración especializada si presenta:
- Dolor persistente
- Rodilla bloqueada
- Inflamación recurrente
- Lesión deportiva
- Dificultad para caminar
- Limitación para flexionar
Un diagnóstico temprano mejora el pronóstico y preserva la función articular.
Atención especializada
El desgarro de menisco debe evaluarse de manera individual. El tratamiento oportuno ayuda a disminuir el dolor, recuperar movilidad y prevenir daño progresivo del cartílago.